Puntos importantes
- Los medicamentos de acción prolongada contra el VIH han adquirido cada vez más popularidad en los últimos años y ofrecen una forma segura de reducir la frecuencia con la cual una persona necesita tomar medicamentos para combatir ese virus.
- Estos medicamentos se fabrican en inyección aplicada por un proveedor de atención de salud en lugar de píldoras de administración oral que la persona debe tomar en la casa.
- A diferencia de la mayoría de los medicamentos contra el VIH de administración oral que deben tomarse a diario, los medicamentos de acción prolongada contra el VIH se inyectan a intervalos que varían entre cada dos semanas y cada seis meses, según el producto.
¿Qué son los medicamentos de acción prolongada contra el VIH?
Los medicamentos de acción prolongada contra el VIH permanecen en el cuerpo por más tiempo que los productos tradicionales para combatir ese virus. Puesto que duran más tiempo, se pueden tomar con menos frecuencia.
Incluyen los siguientes:
Hasta abril de 2026, estos son los únicos medicamentos de acción prolongada aprobados por la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (Food and Drug Administration, FDA) para la prevención o el tratamiento del VIH. Esta hoja informativa se enfoca en el tratamiento de esa infección. Para más detalles sobre los medicamentos de acción prolongada para prevenir el VIH, véase la hoja informativa publicada por HIVinfo, titulada Profilaxis preexposición (PrEP).
¿En qué se diferencian los medicamentos de acción prolongada contra el VIH?
Los medicamentos de acción prolongada contra el VIH son diferentes porque permanecen en el cuerpo y siguen surtiendo efecto por mucho más tiempo que las píldoras que se deben tomar a diario. Algunos planes de tratamiento de acción prolongada pueden reducir o aun reemplazar las píldoras que se deben tomar a diario y otros productos farmacéuticos que se pueden usar junto con estas últimas.
En lugar de tomar píldoras a diario, los medicamentos de acción prolongada contra el VIH se aplican en inyecciones con mucha menos frecuencia. Por lo general, las opciones entre los productos actualmente aprobados por la FDA se administran en los siguientes intervalos:
- Cabenuva – Cada uno o dos meses.
- Sunlenca – Cada seis meses.
- Trogarzo – Cada dos semanas.
A diferencia de los medicamentos contra el VIH en píldoras, los de acción prolongada son administrados por un proveedor de atención de salud en citas regulares. La investigación sugiere que dichos medicamentos pueden ayudar a algunas personas a tomarlos de la forma recetada y a tiempo. Esto se llama cumplimiento del régimen de tratamiento.
El cumplimiento del régimen de tratamiento es importante para que los medicamentos contra el VIH surtan el mejor efecto posible. Sin embargo, el consumo de una píldora a diario no es un plan apropiado para todas las personas. Los medicamentos de acción prolongada contra el VIH pueden ayudar a algunas personas a superar las barreras para el cumplimiento del régimen de tratamiento diario, como un horario ocupado o imprevisible que puede hacer difícil que las personas tomen el medicamento todos los días.
Los científicos siguen estudiando y supervisando los nuevos medicamentos de acción prolongada para la prevención y el tratamiento por el VIH con el fin de entender mejor cómo pueden beneficiar a diferentes personas, incluso a quienes prefieren una opción diferente de la píldora diaria. La hoja informativa titulada Cumplimiento del régimen de tratamiento del VIH ofrece mayores detalles sobre los factores que pueden afectar el cumplimiento.
¿Son inocuos los medicamentos de acción prolongada contra el VIH?
Se considera que los medicamentos de acción prolongada para combatir el VIH, como los demás productos aprobados por la FDA para ese fin, son inocuos para la mayoría de las personas. Antes de recibir inyecciones, la mayoría de los medicamentos de acción prolongada contra el VIH deben tomarse en píldoras por un período breve (llamado período de preinclusión oral) para asegurarse de que sean bien tolerados.
Sin embargo, todos los medicamentos pueden causar efectos secundarios. En el caso de los medicamentos de acción prolongada contra el VIH, algunos efectos secundarios comunes incluyen los siguientes:
- Diarrea
- Mareo
- Fatiga
- Fiebre
- Dolor de cabeza
- Náuseas
- Erupción cutánea
- Problemas del sueño
- Dolor temporal, inflamación o enrojecimiento alrededor del sitio de inyección.
Aunque es menos común, los medicamentos de acción prolongada contra el VIH pueden causar efectos secundarios más graves como depresión o trastornos del hígado. Sin embargo, los efectos secundarios graves son raros y, por lo general, se pueden controlar con la ayuda de su proveedor de atención de salud.
Además, muchos medicamentos contra el VIH (incluso los de acción prolongada) pueden tener interacción si se administran junto con otros medicamentos e incluso con productos de venta libre. Por ejemplo, los medicamentos de acción prolongada contra el VIH pueden interactuar con algunos antibióticos y anticonvulsivos. Véase la hoja informativa publicada por HIVinfo titulada Qué es una interacción medicamentosa? para mayores detalles sobre la interacción de los medicamentos contra el VIH y otros productos farmacéuticos.
Puesto que, en general, no hay suficientes datos para determinar si estos medicamentos son inocuos durante el embarazo o la lactancia materna, no suelen recomendarse en esos casos. Si usted tiene un embarazo en curso o planea quedar en ese estado o amamantar al bebé, hable con su proveedor de atención de salud sobre las opciones de tratamiento más inocuo para usted antes de comenzar a tomar nuevos medicamentos.
¿Debo cambiar a un medicamento de acción prolongada contra el VIH?
El cambio de medicamentos contra el VIH solamente debe ocurrir después de consultar con un proveedor de atención de salud. Si un régimen de tratamiento de la infección por el VIH es eficaz y tolerable, tal vez no sea necesario cambiarlo por otro. El cambio de regímenes de tratamiento de la infección por el VIH puede ocasionar resistencia a los medicamentos, lo cual podría limitar las opciones de tratamiento en el futuro.
Además, solo se pueden escoger unos pocos medicamentos de acción prolongada contra el VIH y algunas opciones se reservan para situaciones particulares. Por ejemplo, Trogarzo suele recetarse cuando una persona es resistente a varias clases de medicamentos contra el VIH.Cuando esto sucede, los medicamentos contra el VIH de uso común no surten el debido efecto y se emplea Trogarzo como la siguiente opción disponible.
Si usted cree que es un buen candidato para el tratamiento con un medicamento contra el VIH de acción prolongada, hable con su proveedor de atención de salud para explorar sus opciones. Asegúrese de hablar de sus circunstancias, su estilo de vida, sus preferencias y su historia clínica completa de manera que su proveedor pueda tener una idea clara de lo que surtiría mejor efecto para usted.
Consúltele siempre a su proveedor de atención de salud sobre el consumo de nuevos medicamentos y sobre cualquier preocupación referente a un régimen de tratamiento de la infección por el VIH.
La hoja informativa precedente se basa en la correspondiente en inglés.
Véase también una colección de enlaces y recursos sobre el VIH en HIV Source.